|
- Preguntas “indiscretas” en la infancia y adolescencia
- Abuso sexual de menores
- Autoerotismo
- Pornografía
- Homosexualidad
- Opción de vida
- Relaciones con el otro sexo
- “Sexo seguro”
..........................................................
- Preguntas “indiscretas” en la infancia y
adolescencia
Es frecuente en los niños pequeños hacer preguntas “indiscretas”, por
ejemplo: al ver una señora embarazada y decirle que tiene un bebé en la
barriga lo más factible es que pregunte ¿cómo se metió el bebé ahí o
cómo va a salir?. O pueden llegar un día de la escuela y decir ¿de dónde
salí yo?
Una de las cosas más importantes es nunca mentir, que no
significa decir TODA la verdad. Hay que descubrir exactamente qué es
lo que el niño quiere saber y qué puede comprender. Al primer
ejemplo puede bastarle decir que la señora tiene un agujerito especial
por donde el bebé podrá salir cuando esté listo. Tal vez en el segundo
caso lo que le interesa es saber si nació en París o en Lima, en el
hospital o en su casa, porque escuchó en la escuela a una maestra que
comentaba que su cuñada tuvo su bebé en el coche. (Estos ejemplos son
verdaderos).
Generalmente es la madre el sujeto de sus preguntas, ella debe responder
con calma, sin silencios significativos, sin vergüenza y sin expresiones
que avergüencen al niño. La sexualidad ya hemos dicho que es un don de
Dios y es normal que el niño desee saber de su cuerpo, de los misterios
de la vida, de la diferencia con los niños del sexo opuesto. Es
importante no inventar esas historias “mitológicas” (como la cigüeña),
porque es demasiada la información que los niños recibirán por otros
medios y sabrá que sus padres le han mentido y perderá la confianza en
ellos o creerá que lo que ha preguntado es sucio o feo y por eso no
quisieron decirle la verdad.
Pero reitero, lo importante es responder sólo aquello para lo que el
niño está preparado y que corresponde a lo que desea saber. Si el niño
hace preguntas es señal de que ya está preparado para saber aquello.
Nunca temer adelantarse un poco, los medios de comunicación están más
que adelantados y todo lo que se refiere a sexualidad es mejor que los
niños lo sepan por sus padres que no por terceros o por una película o
una revista.
Otro elemento importante que los niños adquieren a esta edad es el
pudor y el respeto por la intimidad propia y del otro. El ejemplo de
los padres y hermanos mayores será decisivo. Es necesario que el niño
comprenda que hay ciertas partes de su cuerpo que no deben exponerse a
la vista de cualquiera ni que pueden ser tocados por personas extrañas o
incluso conocidas. Sólo mamá, el médico al que sus padres lo lleven y
aquellas personas a las que ellos les den autorización.
Cerca de los nueve años es común que los niños se cuestionen seriamente
acerca de los bebé y de cómo nacen. Antes de esa edad bastan respuestas
sencillas: esa señora está gorda porque lleva a su bebé dentro, que está
creciendo hasta que pueda vivir fuera; el bebé sale por una abertura
especial que mamá tiene; etc.
Ya a los nueve años puede comprender un poco más y se le puede explicar
que el bebé crece un tiempo dentro del vientre de su madre en una bolsa
especial donde está caliente y cómodo. Necesita estar ahí porque aún no
puede sobrevivir fuera, cuando esté más grande y fuerte saldrá mediante
el “parto”.
- Abuso sexual de menores
Es una realidad de la que no podemos olvidarnos creyendo que justamente
a nosotros no nos sucederá. El abuso de menores se extiende cada vez más
y ningún niño está libre de él. El abuso sexual es la acción de una
persona que obliga a otra a tener una relación sexual sin su
consentimiento, a dejarse tocar en la zona genital o a tocar al abusador
y manipular sus genitales. En ocasiones se hace utilizando violencia y
fuerza física, pero en muchas ocasiones se hace simulando cariño y
afecto.
Si un niño comenta algo o muestra un especial rechazo a estar con alguna
persona hay que prestarle absoluta atención. Demostrarle que nos
interesa lo que está diciendo y luego, si resulta serio, decirle que hay
personas que no saben bien cómo comportarse y que ha sido muy bueno que
lo haya dicho. Nunca responder con algo que parezca una acusación: “Tú,
¿qué hiciste para que él o ella se comportara así?; o ¿Por qué no
gritaste en ese momento?” Debemos evitar todo aquello que pueda hacer
sentir al niño que él hizo algo malo. El niño siempre es inocente.
El hecho es que el niño se enfrenta a un adulto que es más grande
físicamente, que representa a la autoridad sólo por el hecho de ser
adulto, en una situación de la cual el pequeño ignora si está bien o no,
y en la que muchas veces es amenazado para que guarde silencio, lo hace
absoluta y totalmente inocente.
Tampoco podemos decirle que esto es algo “normal” porque los adultos no
se dominan. Esto se ve especialmente en algunas sociedades en las que
las niñas suelen ser objeto de abuso por parte de familiares sin que se
haga nada para impedirlo. NO es normal y no es bueno para nadie y menos
para la víctima. Hay que ayudarle a superar de la mejor forma posible lo
sucedido; y entre otras cosas hay que hacerle ver que lo que él siente
como algo malo, lo fue pero no por su culpa. Esto es especialmente
válido cuando el abusador es alguien a quien el niño quiere y por el que
siente afecto y el abuso se hizo sin violencia, sino simulando una
expresión de cariño.
Caso: una señora americana, madre de una niña de 4 años estaba
viendo la televisión con su esposo cuando presentaron un programa sobre
la prevención de los abusos sexuales a niños. La reacción de su esposo
la extrañó: él dijo que los del programa estaban exagerando la situación
y que el problema no era grave. Esto la hizo sospechar e hizo algunas
preguntas a su hija: su padre abusaba de ella aunque sin llegar a una
relación sexual, eran caricias y toques sensuales, pero es difícil saber
en qué habría terminado si la madre no se hubiera dado cuenta. Esto no
significa que hay que dudar de todos los papás, pero sí que las mamás
deben estar atentas a sus hijos y nunca descartar un comentario que el
niño hace porque el adulto implicado es un buen amigo de la familia, el
tío del niño u otro pariente de la familia. Difícilmente los niños
pequeños inventarán algo en este contexto.
Qué podemos hacer para prevenir el abuso sexual:
- desarrollar una relación de confianza con el niño y nunca quitar
importancia a sus palabras, especialmente cuando expresan una
“molestia” por la presencia de algún adulto.
- enseñarle a nunca acercarse a extraños ni aceptar que personas que
no lo conocen lo suban a su coche o le den algún regalo, etc.
- enseñarle que nadie puede tocar su cuerpo sin permiso de su mamá.
- no poner el nombre del niño en mochilas, chaquetas, etc. porque un
adulto que lo vea puede llamar al niño por su nombre y éste creer que
sí lo conoce o fue enviado por sus padres a recogerlo.
- enseñarles a los niños a arrojarse al suelo si algún extraño lo
coge de la mano y gritar: “este hombre no es mi papá” o “esta señora
no es mi mamá”.
- Autoerotismo
- Infancia
Con alguna frecuencia ya en niños de 4 ó 5 años se observan episodios
de masturbación, que sin llegar a la eyaculación, producen relajación
y un sentimiento de bienestar. Los niños lo hacen por las
sensaciones placenteras procedentes de la zona genital. En la
mayoría de los casos, más si se repiten, las causas son: falta de
ternura que obliga a buscarla en su propio cuerpo; insuficiente
actividad ya que el niño necesita moverse y jugar; causas
físicas, que en ocasiones se solucionan con la circuncisión. En
estas edades no es conveniente buscar un significado sexual sino que
es recomendable que los padres descubran el verdadero motivo, lo
solucionen y, en el momento mismo, distraigan la atención del niño
hacia otros juegos, etc.
- Preadolescencia
Durante la pre-adolescencia también pueden darse algunos episodios de
masturbación, generalmente como un juego sin repercusión afectiva,
porque para el niño erotismo y sexualidad están separados. Las
recomendaciones sobre cómo actuar son similares a las hechas para
edades precedentes, aunque ya puede decírsele al niño que es mejor no
hacerlo porque no es bueno para él, todo esto sin resultar alarmista.
Como si se le dijera que no es bueno fumar ni embriagarse, con
naturalidad.
- Adolescencia
En la adolescencia comienzan con más fuerza y frecuencia los episodios
de masturbación. Hasta hace algunos años, era un fenómeno casi
exclusivo de los varones, hoy cada vez más niñas aceptan haber
recurrido al autoerotismo. Las estadísticas varían mucho, pero hablan
de alrededor de un 80% o más de los varones y un 40% de las niñas.
Tienen una connotación social y además hay algunas corrientes
psicológicas y moralistas que lo consideran como normal y moralmente
neutro. No es así. La masturbación a cualquier edad es moralmente
mala, pero al tratar con adolescentes hay que averiguar lo que la
motiva y dar solución a esta causa mas que atacar abierta y
frontalmente la masturbación, más aún si es un hábito adquirido. Si se
trata de un episodio aislado, basta con una buena conversación para
explicar al chico o chica porqué no está bien.
Suele ser un fenómeno sustitutivo, intentando satisfacer los estímulos
sexuales de quien está impedido (física o moralmente) de tener un
encuentro sexual. En ambos sexos se logra por estimulación de los
órganos sexuales (el pene en los varones y el clítoris o los senos en
las mujeres), puede llegar al orgasmo o no.
Físicamente no parece causar mayores daños, aunque si se hace un
hábito frecuente, puede provocar en el hombre una condición llamada
“eyaculación precoz”, ya que no es capaz de controlar la eyaculación
en el momento del acto sexual y ocurre antes de la penetración, lo que
ocasiona grandes dificultades en la vida sexual en el matrimonio.
Además se sabe que no es necesario, como dicen algunos, ni siquiera
entre los varones, ya que aquéllos que no tienen una vida sexual
activa descargan sus glándulas mediante eyaculaciones espontáneas,
generalmente durante el sueño.
Los mayores trastornos se dan a nivel psicológico. La masturbación
causa en los adolescentes malestar en torno a la vivencia corporal
aunque no lo reconozcan. Les crea conflicto con lo que les dice su
conciencia y además lo ven como una incapacidad para dominarse a sí
mismos, por lo que no les agrada. Están en un proceso de orientación
hacia el dominio de la sexualidad y no ven la masturbación como algo
necesario.
Moralmente la masturbación es objetivamente mala. No por el
hecho mismo del placer, sino porque su acción es desordenada, ya que
al ser un acto individual y egocéntrico no corresponde a los
requisitos y esencia de la sexualidad humana madura y, por tanto,
tiene que ser rechazada. Es decir, no cumple con las funciones para
las que fue creado el placer sexual e implica además una buena dosis
de egoísmo y de centrar la sexualidad en la genitalidad.
Es fuente de egoísmo, porque implica una búsqueda egoísta y
física del placer sexual olvidando que el amor humano es donación y se
vive realmente en la entrega mutua de un hombre y una mujer en el
matrimonio. Además puede crear graves conflictos en la vida
matrimonial. Un hombre o una mujer que no aprendieron a dominar y
controlar sus impulsos sexuales no estará capacitado para respetar el
momento y las necesidades de su pareja.
Además el impulso sexual actúa en esta edad como motor que lleva al
adolescente a salir de sí e insertarse en el mundo y la sociedad. Si
desahoga ese impulso con la masturbación, pierde parte de este
incentivo y corre el peligro de mantenerse encerrado en sí mismo e
incapaz de relacionarse con los demás. Se hunde en un mundo de
fantasías en el cual él es el héroe y triunfador. Restringe, así, la
socialización y el crecimiento, manteniendo al joven en su narcisismo.
Nota:
Un texto ya mencionado de Educación Sexual para adolescentes dice en
el tema de la masturbación: “Lo hacemos desde la infancia, peor en la
adolescencia se manifiesta como la actividad principal para liberar la
tensión sexual (¡!) sin exponernos al contagio de alguna enfermedad de
transmisión sexual o a un embarazo. Es algo natural (¡!) en nuestra
sexualidad y no produce ningún daño físico, ni psicológico. Si quieres
masturbarte o no, es tu decisión...Después normalmente uno se siente
satisfecho y relajado”.
Resulta importante notar como se dice a los adolescentes que la
masturbación es natural, normal, placentera e inocua. Si nunca hemos
hablado de esto, pueden creer que es verdad. Además es necesario que
les expliquemos claramente porqué no es inocua y cómo afectará su
futuro matrimonio.
Lo más importante es dejarles claro que es posible dominar los
impulsos sexuales, ser dueños de sí mismos. Esto es algo que los
adolescentes y los jóvenes desean y están buscando, si les explicamos
que la masturbación significa hacerse esclavo del deseo o impulso y
perder el autodominio, les será más fácil tomar la decisión de no
llegar a utilizarla como “relajante”.
Es necesario que padres y educadores tengan claro que pueden
encontrarse con niños y niñas que ya hayan tenido algún episodio, o
incluso más de uno. No importa, pueden recomenzar, pueden tomar en
este momento la decisión de dominar sus impulsos y escoger otros
medios para descargar energías: el deporte o actividades que exijan
esfuerzo físico.
En las niñas es muy importante descubrir y ayudarles a percibir la
razón que hay detrás de ello. Una chica no necesita “descargar sus
glándulas sexuales” como podría excusarse un chico. Generalmente lo
que hay detrás será necesidad de afecto y de guía de los padres.
Inseguridad, falta de voluntad, sensualidad, lecturas o hábitos de
vida inconvenientes, compañías poco adecuadas, etc. Necesitamos
descubrir la causa y ponerle remedio distrayendo por el momento la
atención de la chica hacia otras actividades y pasatiempos.
No hay que dejarlo pasar porque puede convertirse en un verdadero
problema que se arrastre hasta la edad adulta y dificulte las
relaciones con los demás. El autoerotismo representa una manifestación
de egoísmo que dificulta o impide el paso a un amor más generoso y
heterosexual, y por ello, en cuanto fuente de egoísmo, la masturbación
es combatida por muchos moralistas. Muchos psicólogos advierten los
peligros que le son inherentes y que se manifiestan con relativa
facilidad, principalmente si se convierte en un hábito: al riesgo de
quedarse en un estado narcisista, la excesiva genitalización del sexo,
el usarlo como evasión para escapar a otros compromisos o evadir otros
problemas.
- Vida Adulta
En los adultos la masturbación hay que considerarla en función de su
frecuencia: cuando es pasajera puede significar que, frente a
dificultades que van unidas a determinadas pruebas, la persona no
consigue fácilmente restablecer el equilibrio y se otorga
compensaciones; cuando es habitual, puede constituir un síntoma de que
experimenta dificultades para comunicarse, y más concretamente, que
sufre alguna incapacidad para establecer verdaderas relaciones
sexuales a consecuencia de importantes bloqueos psicológicos. Es
decir, su persistencia en la edad adulta es signo de falta de madurez
y dificultades relacionales, o bien de compensación a frustraciones.
Pero siempre debe preguntarse si no sigue existiendo la posibilidad de
mantener un cierto dominio de sí.
- Pornografía
- Definición y distinción entre pornografía y erotismo:
Desde hace algunos años, una auténtica ola sexual ha invadido el
mundo. No sólo se han abierto numerosos comercios dedicados
exclusivamente a lo sexual, sino que, además, el teatro, el cine, las
revistas y la televisión, nos ofrecen abiertamente escenas que no hace
mucho eran consideradas inmorales y delictivas.
Los defensores de la pornografía invocan el derecho a la libertad en
el arte. Es indudable que no siempre es fácil distinguir entre el arte
más o menos erótico, en le que también hay que contar con la evolución
de las normas y costumbres, y la pornografía.
El n. 2354 del Catecismo de la Iglesia Católica, traducido del francés
(más claro que la traducción oficial del castellano), dice: “La
pornografía consiste en retirar los actos sexuales, reales o
simulados, de la intimidad de sus protagonistas, para exhibirlos ante
terceras personas de manera deliberada. Ofende la castidad porque
desnaturaliza el acto conyugal, don íntimo mutuo entre los esposos” .
El rechazo a la idea de ser humano presente en la pornografía se basa
en el derecho a la dignidad personal. La pornografía no considera a la
persona como tal, sino que tiene valor única y exclusivamente como
instrumento u objeto de placer sexual.
Se distingue del erotismo porque favorece la satisfacción y el
desarrollo de tendencias parciales sin considerar la totalidad del ser
sexuado, caracterizándose por su falta de amor e incitando al acto
sexual en su mero aspecto físico. Los motivos eróticos en el arte se
han dado en todos los tiempos y culturas, incluso dentro del arte
eclesial, si bien integrados en el conjunto de la enseñanza de la fe.
La pornografía, en cambio, aísla y acentúa excesivamente lo obsceno,
con ruptura del equilibrio artístico.
Son representaciones de lo sexual que intentan ante todo dar paso
libre a los instintos para que, sin estorbos ni barreras como la del
pudor, provoquen en ellos excitaciones y sensaciones. Hace ver todo
bajo el aspecto de excitación sexual. Hoy se ha pasado, además, a la
pornografía dura y violenta, acompañada de toda clase de perversiones
sexuales.
- Efectos de la pornografía:
- fortalece las tendencias existentes, algo peligroso en los casos
de perversiones
- afecta principalmente a personas inmaduras, limitando y
desviando su desarrollo psicológico normal y la formación de una
identidad sana
- elimina la capacidad crítica de los niños y adolescentes
- induce a franquear barreras y puede llegar a promover delitos y
violencias sexuales (especialmente la pornografía dura)
- paraliza la sensibilidad de las personas hasta hacerlos moral y
personalmente indiferentes a los derechos y dignidad de los demás
(la pornografía blanda)
- crea dependencia y empujar a la búsqueda de material cada vez
más excitante y perverso
- aumenta la probabilidad de adoptar comportamientos antisociales
En nuestros ambientes:
Actualmente la pornografía es un gran negocio económico. Se ha
incorporado a todos los medios de comunicación. Internet es una fuente
de difusión de material pornográfico altamente peligrosa, ya que
muchas veces el material aparece en la pantalla sin haberlo buscado. (Caso:
mamá que descubre a su hijo de 14 años frente a una página
pornográfica. Al interrogarlo, él le responde que se abrió sin que él
la buscara y que no ha logrado salir, porque al intentar volver a la
página anterior, en realidad avanza. La mamá comprobó que su hijo no
le mentía y que en el registro de la computadora aparecía este sitio
en horarios en que su hijo no estaba en casa. Hay personas que se
dedican a crear programas para enviar sitios pornográficos a otros
computadores independientes de la intención de quien los usa)
Espectáculos, cine, teatro, radio revistas y televisión están llenos
de escenas más o menos explícitas. Hay que ser cuidadosas en la
elección y en cómo se explica a las jóvenes el peligro de asistir o
leer sobre escenas que despiertan la sensualidad. En este sentido es
útil comprender hasta qué punto son eventos casuales o que se repiten
con cierta frecuencia o incluso que han creado cierta adicción. Hay
que encontrar la forma de ayudar a la joven a eliminar de su vida este
elemento. Algo que puede servir es llevar su interés hacia otro tipo
de películas o lecturas o espectáculo.
No pensemos que nuestras adolescentes o jóvenes están libres de este
peligro. El mercado de lectura pornográfica dirigida a mujeres es
enorme, y muchas veces son sus propias mamás las que les facilitan los
libros o a las que ven con ellos y les despiertan el interés. Es algo
nocivo porque mediante descripciones del acto sexual se lleva a las
jóvenes a excitarse y termina también siendo una adicción.
- Homosexualidad
- Definición:
La homosexualidad es una desviación, un cambio en la dirección natural
de los comportamientos sexuales, llamándose homosexual a todo
individuo que de una manera predominante o exclusiva desea un socio
sexual de su mismo sexo. No es homosexual aquél que sólo ha deseado o
ha tenido estas relaciones de modo accidental y pasajero. Se calcula
que entre el 2 y el 10% de la población es homosexual; aunque la cifra
está más cercana a 6%.
Moralmente: la condición homosexual en sí misma no es
pecaminosa, sólo en el momento en que expresa su inclinación en un
acto sexual cuando se convierte en sujeto de juicio moral. Es decir,
nadie es responsable de las tendencias que encuentra en él, pero sí
del uso libre de estas tendencias. Los actos homosexuales tienen la
responsabilidad y culpabilidad correspondiente al grado de libertad de
que disfrutan sus autores.
- Clases:
Según el sexo, puede darse entre varones o entre mujeres. En el varón
suela presentarse unido a la genitalidad con más frecuencia que en la
mujer, en quien suele presentarse más bien como un fenómeno erótico.
Una de las clases de homosexualidad es lo que se llama paidofilia, en
la que un adulto se siente atraído por menores de edad.
Además es posible distinguir entre homosexualidad periférica y
verdadera. Siendo la primera, la que se observa con cierta frecuencia
entre los jóvenes antes de que su sexualidad se oriente
definitivamente, suele desaparecer hacia los 17 o 18 años.
La verdadera puede ser exclusiva (sólo es atraído por personas de su
mismo sexo) o bisexual (es atraído por personas de ambos sexos).
- Causas:
Se desconocen sus causas, aunque existen tres teorías: herencia,
desequilibrio hormonal sexual e influjo ambiental. Se sabe con certeza
que cuando la estructura familiar no logra su desarrollo normal, la
homosexualidad surge con más frecuencia. El movimiento homosexual que
existe actualmente en la sociedad, busca reivindicar la causa
hereditaria. Porque en caso de ser así, podría defender la
“naturalidad” de la tendencia homosexual y su derecho al matrimonio, a
la adopción de niños, etc.
- Curación:
La homosexualidad es una desviación y, por lo tanto, es de esperar que
se puedan encontrar las formas para que la persona pueda volver a la
dirección adecuada. No es sólo un tipo de conducta o un hábito que se
puede quitar con otro hábito. Es un fenómeno muy complejo y hasta
ahora, muy poco reversible. Al grado que en Estados Unidos, por
ejemplo, lo han eliminado de las enfermedades psíquicas que deban ser
tratadas. Hay algunos casos de homosexuales que fuertemente motivados
y con un tratamiento multidisciplinar (que involucra varias
especialidades: médicos, psiquiatras, terapeutas e incluso sacerdotes
o ayuda espiritual) han logrado abandonar la homosexualidad e incluso
llegar a formar matrimonios heterosexuales. Pero son pocos casos.
Existe el deber moral de intentar corregir una posible orientación
homosexual. En caso de no poder llegar a la orientación heterosexual,
sí se puede vivir la castidad y abstinencia. Una de las
características de la sexualidad human (diverso de lo que ocurre en
los animales) es la capacidad que encierra de poder ser asumida sin el
ejercicio de la genitalidad.
- Movimiento homosexual actual:
En la actualidad existe un movimiento que busca reivindicar el
“derecho” de los homosexuales al matrimonio y a la adopción de niños,
basado en considerar la homosexualidad como una tendencia natural en
el ser humano y no patológica.
- Otros:
- Transexualismo: un individuo se siente perteneciente al
sexo opuesto al que biológicamente pertenece, con el consiguiente
deseo de la transformación anatómica. Existe una alteración en la
identidad sexual, determinada por el contraste entre el sexo
“psicológico” y el “biológico”.
- Travestismo: son personas que utilizan ropa del sexo
opuesto, habitualmente como un medio de excitación sexual, pero
conservan su género psicológico adaptado al anatómico.
Moralmente existe consenso en la licitud de la ayuda psicológica,
farmacológica y quirúrgica que configuren a la persona en función de
su sexo genético. Pero si se trata de lo contrario, es decir, de
adecuar lo biológico a lo psicológico es conflictivo y tiende a
decirse que no es correcto, aunque no hay todavía una postura oficial
del magisterio de la Iglesia.
- Opción de vida
La opción de vida no se refiere simplemente a optar por una u otra
carrera; a escoger esposo, etc. Hay varias etapas de la vida en la que
las personas debemos hacer opciones; una de ellas tiene importante
relación con la vivencia de la sexualidad.
Comentábamos, en la Introducción, las palabras de Rosario Guzmán sobre
la necesidad de ayudarle a los adolescentes a plantearse y optar
correctamente sobre la forma como vivirán su sexualidad, porque el no
hacer una opción significa riesgo de llegar a una situación conflictiva,
en la que los sentimientos toman el mando y se hace lo que nunca se
pensó hacer. Es el típico caso de la niña con buena formación que nunca
pensó que ella podría llegar a tener una relación sexual antes de
casarse y de pronto se encuentra que ya las ha tenido.
A medida que se va educando en la sexualidad, en la importancia del
verdadero amor que es donación y exige sacrificio y responsabilidad, es
posible ir llevando a la niña o niño, y luego al adolescente y al joven,
a ir tomando una postura, a no permanecer neutral sino definir cuál será
su “bando”. Y fortalecer esta opción sabiendo que generalmente el
ambiente intentará inclinarlo hacia el lado opuesto.
Un adolescente o un joven que reconoce lo hermoso del amor humano como
reflejo del divino, que decide esperar el matrimonio para vivir en
plenitud la entrega al otro y la apertura a la vida difícilmente se
encontrará de pronto“sin darse cuenta” que ya todo eso es imposible. Si
ha hecho verdaderamente una opción personal y ha fortalecido su voluntad
y seguido rectamente los llamados de su conciencia, sabrá alejarse de
las ocasiones de peligro, poner los medios para evitar la tentación y
permanecer firme cuando el ambiente se torne abiertamente hostil.
Caso: cuatro parejas de novios, amigos entre sí, decidieron pasar
un fin de semana en la playa, en casa de la familia de uno de ellos.
Cuando ya estaban allí, alguno propuso que cada pareja podía dormir en
una de las habitaciones, que no pasaría nada, porque todos estaban
decididos a vivir la castidad en su noviazgo y que sería una buena
“prueba de amor” resistir la tentación esa noche. Una de las parejas se
opuso decididamente, y aunque no hicieron cambiar de opinión a los
demás, ellos durmieron en cuartos separados. La segunda noche todos
siguieron su ejemplo, les había sido muy difícil pasar la noche y la
tentación era demasiado fuerte. La postura decidida de esta pareja
demostraba su decisión de esperar y su conocimiento de la naturaleza
humana y los peligros de una innecesaria exposición. Hoy forman un
hermoso matrimonio que tiene ya tres hijos.
Este ir optando poco a poco, no sólo mantendrá al adolescente y luego al
joven preparado y capaz de enfrentar situaciones difíciles, sino que le
hará madurar, porque tendrá que hacerse responsable de sus opciones.
Nadie escogió por él, por lo tanto, no son otros los que deben atenerse
a las consecuencias. Es un ejercicio necesario e útil en todas las
esferas de la vida.
Caso: hace poco comentábamos en una conversación acerca de las
dificultades que está pasando la sociedad cubana. Pero alguien hizo una
aportación nueva. Comentaba que mucho jóvenes cubanos al llegar a otro
país y entrar en un supermercado sufren un verdadero choque, nunca se
habían visto en la necesidad de hacer una opción: esta marca de café o
aquélla, este aceite o aquél otro...incapaces de escoger. Lo que a
nosotros nos interesa es bastante más importante que la marca del café o
del aceite.
- Relaciones con el otro sexo
En la adolescencia comienzan las relaciones de amistad más durables y
estables. Se pasa progresivamente de los grupos de un solo sexo a las
“pandillas o grupos mixtos de amigos” y finalmente a las amistades más
exclusivas de ambos sexos entre las que se busca una especial pensando
en una relación más sentimental para un futuro cercano.
Las pandillas tienen la ventaja de permitir que chicos y chicas conozcan
las características del otro sexo con el camuflaje que ofrece el grupo.
Las adolescentes mujeres comienzan antes a reclamar atención de los
varones. Se desarrollan primero y comienzan a dirigir su interés a
chicos un poco mayores.
Es la época del inicio de las fiestas y de los encuentros mixtos. En un
principio los padres se encuentran en la duda de permitir o vetar este
tipo de actividades. En realidad más importante que decir sí o no sin
reservas, es saber detalles de las diversas actividades y hacer opciones
según la información que se obtuvo: dónde será, hay adultos en la casa,
cuánto durará, la edad del resto de los participantes, quién la
organiza, etc. Y cuando se ha tomado una decisión, no dar marcha atrás a
menos que se ofrezca alguna información que se desconocía. Y siempre
explicar los motivos que han llevado esa decisión. En algunas ocasiones
habrá un conato de rebelión, pero si se ha mantenido desde pequeños una
relación cercana, llena de cariño y con mucho diálogo, los adolescentes
están preparados para aceptar de buen grado una negativa.
Entre los 15 y los 20 años los adolescentes y jóvenes entran en un
período en el que se tiende a las relaciones particulares, sea de
amistad como de amor singular y exclusivo con una persona del otro sexo.
Este hecho puede provocarles dificultades con los amigos que aún no
experimentan esta realidad y que se sienten postergados. Esto se da por
dos motivos principales, una cierta tendencia a aislarse en las parejas
que se forman a esta edad y la diferencia de realidades que están
viviendo. Esta experiencia, que es una relación de atracción, es
positiva y natural mientras no desemboque en una relación precoz. El
“noviazgo o ligue” o como se denomine en cada sociedad, le enseña al
chico o chica a abrirse a otro en singular, a dar de su interior,
compartir intereses, llegar a acuerdos, respetar los gustos y deseos, e
incluso a saber superar momentos de tensión o dificultad y acompañar a
otro cuando éste se encuentra en un momento difícil.
Pero no se pueden cerrar los ojos y dejar de ver los peligros que
suponen las amistades particulares en estas etapas. Si antes el pudor
normal las reglaba y colaboraba a mantener a raya los impulsos, hoy esto
se ha perdido en muchos ambientes. Los chicos, cada vez a edades más
tempranas, desean vivirlo todo. Consideran que su “madurez sexual
biológica” les da derecho a ponerse a prueba o a vivirla en plenitud sin
más. Y no se percatan de las enormes tragedias en que terminan
frecuentemente.
Podemos distinguir tres momentos especialmente difíciles en las
relaciones con el otro sexo por su peligro de llegar “demasiado lejos”:
- inicio y plenitud de la adolescencia (12 años), por la llegada
brusca de emociones, sentimientos e impulsos sexuales para los cuales
no siempre está preparado y advertido.
- primeros años de universidad, porque se consideran ya maduros y
con la capacidad de discernir y optar por su cuenta.
- final de la juventud, porque muchos tienen ya sus planes a futuro
y con facilidad llegan al “si ya nos vamos a casar, ¿para qué
esperar?”
Los padres y la formadora deben estar atentos a estos momentos y saber
descubrir las épocas de mayor peligro para advertir y acompañar. Siempre
es conveniente aprovechar una época tranquila para guiar a la chica a
hacer opciones adecuadas y luego reforzarlas periódicamente.
Caso: una pareja hizo el compromiso de rezar a la Virgen un Ave
María cada día para que les ayudara a vivir la pureza en su noviazgo y
entre ellos acordaron que cuando uno de los dos percibiese que la
situación se estaba haciendo peligrosa, comenzaría la oración “Bendita
sea tu pureza”, a la que el otro se le sumaría. Son un matrimonio muy
unido con un hijo por lo menos.
- Requisitos de una relación sexual plena y satisfactoria:
Hay diversos aspectos que pueden ser tema de conversación con chicos y
chicas y que favorecen una visión madura de la sexualidad. Pueden ser
tema de conversaciones privadas; pueden desarrollarse en una plática o
cursillo con un grupo; pueden utilizarse ante comentarios espontáneos
de los adolescentes. De cualquier forma son pruebas y consideraciones
que todos debemos conocer para poder hacer una opción madura y
realmente libre.
Para que una relación sexual sea satisfactoria plenamente para una
persona, en especial para una mujer es necesario que cumpla con las
siguientes condiciones (no están colocados por orden de importancia).
Analizadas con cuidado y madurez son pruebas claras de que una
relación sexual plena sólo es posible en el matrimonio:
- privacidad: a nadie le gusta ser interrumpido en el acto
sexual, menos a un adolescente que aún no posee el dominio
suficiente para reaccionar correctamente. Para evitar una tensión y
nerviosismo innecesarios, la pareja debe tener la privacidad y
tranquilidad necesarias. En general los actos sexuales entre
adolescentes carecen de este requisito
- tiempo: esto es especialmente importante para la mujer.
Lo vimos al explicar el acto sexual, la mujer necesita tiempo para
llegar al clímax y recuperarse después. Un acto sexual “furtivo”
nunca podrá ofrecer todo el tiempo y preparación que ella necesita y
aunque el varón logre satisfacción, la mujer acaba con mayor grado
de frustración
- seguridad: cada uno necesita sentirse seguro: de su
pareja, de que no le está engañando en su declaración de interés
real, que no está abusando o usando de uno, fingiendo un compromiso
que no está dispuesto a asumir; seguridad de que si hay
consecuencias las asumirán juntos; certeza de que esta relación
sexual es parte de algo que perdurará, etc.
- amor real y libre: la mujer se entrega por entero, en
ella no hay separación entre la donación de su cuerpo y de sus
sentimientos y afectos más profundos. Si una mujer se da libremente,
lo hará por amor y para amar. Al hombre le es más fácil separar lo
físico de lo afectivo y en ocasiones resulta que lo que para la
chica era expresión de un mayor compromiso, para él era el modo de
satisfacer una necesidad física-afectiva, pero sin aumento del
compromiso mutuo.
- madurez psicológica y emocional: la capacidad fisiológica
no implica capacidad psicológica para que el encuentro sexual pueda
ser asumido en todo lo que tiene de humano y duradero. Una
experiencia sexual deja huellas, y si no existe un equilibrio y una
madurez psicológica es posible que las marcas dejen feas cicatrices
que surgirán en un futuro no lejano.
Comentar con los adolescentes y jóvenes estos cinco requisitos, es muy
conveniente. Demuestra saber de qué se está hablando. Son
consideraciones lógicas, basadas en la experiencia y en la misma
biología y sicología. Ningún adolescente dirá que es exceso de
moralidad o algo anticuado. Especialmente a las mujeres les puede
ayudar, porque descubren ahí elementos que para ellas son claves en la
vivencia de su sexualidad y que surgen espontáneamente en su interior
al plantearse la posibilidad de mayor intimidad.
- Argumentos y respuestas a las relaciones precoces
Otro tema de conversación que no debe faltar, es estudiar y dilucidar
con ellos cuáles pueden ser los motivos por los que otros adolescentes
o jóvenes llegan a una relación sexual. Así nos adelantamos a lo que
ellos escucharán como argumentos a favor de las relaciones precoces:
Algunas de las razones más frecuentemente aducidas por los o las
chicas para disculpar y argumentar a favor de una relación sexual son:
- “si no acepto, terminará nuestra relación”
- “todo el mundo lo hace”
- “así pruebo que soy verdaderamente adulto”
- “es mi culpa que mi pareja se haya excitado, debo ayudarle a
liberar esa excitación”
- presión o intimidación
- curiosidad
En nuestro trato con adolescentes debemos hacerles ver estos y otros
argumentos y demostrarles la falacia que ocultan. Si poseen las
respuestas antes de encontrarse en esta situación, son capaces de
reconocer las mentiras o simplemente de ver más allá de lo que aparece
a primera vista. Existe un video a la venta en varios países que se
llama: “Si me quieres, demuéstramelo”, trata el tema de forma muy
adecuada y comprensible para los adolescentes y jóvenes.
Respuestas a cada argumento:
A continuación se ofrecen algunas posibles respuestas a los
argumentos; pero recordemos que el más importante y al que debemos
recurrir siempre es el amor y respeto que cada persona debe tenerse a
sí misma y a los demás por ser hijo de Dios y Templo del Espíritu
Santo. Si esto ha entrado profundamente en la conciencia y corazón de
cada joven si se sabe y experimenta el amor de Dios por él o ella
podrá escuchar mejor y optará por una vida acorde a su dignidad y al
amor de Dios.
- Si no acepto, terminará nuestra relación
Generalmente es la mujer, aunque actualmente también los varones
(ver caso), quien se encuentra presionada por el chico que le pide
esta prueba de verdadero amor. Pero el verdadero amor es el que
busca lo mejor para el OTRO y no para sí mismo, eso es egoísmo. Si
el chico verdaderamente ama a su novia, no la presionará para que
haga algo que no desea o frente a lo que tiene dudas. Puede ser muy
difícil para la chica aceptar que este tipo de presión y chantaje
demuestra falta de amor por parte del “hombre de su vida”; pero es
necesario enfrentarlo con valentía.
Lo mejor que puede responder es: “y si tú me amas a mí, no me
pedirás algo que va contra mi conciencia y que no deseo hacer, así
me demostrarás tu amor hacia mí”
Caso: un joven de 24 años estaba en el cine con su novia,
ella cogió la mano del chico y la deslizó por el escote de su blusa.
Él, que conocía la familia y estaba pensando en una relación más
seria, la retiró. Este hecho se repitió varias veces durante la
película. Cuando él llevó a la chica a casa de sus padres, ella lo
hizo entrar y le confió que sus padres se encontraban de viaje y lo
invitó a quedarse con ella. Él le dijo que eso no estaba bien y ella
lo amenazó con terminar la relación. Así pasó, él se fue dando por
terminado el noviazgo ya que buscaba una mujer que se respetara a sí
misma para formar una familia.
- Todo el mundo lo hace
Esto es falso. Hay muchos jóvenes que no lo hacen y que están
esperando al momento de su matrimonio para comenzar su vida sexual.
Intenta presionar al chico o chica con la opinión que los demás,
especialmente el grupo de amigos, tendrá de él. El peligro será
menor si el adolescente ha sabido apropiar su propia jerarquía de
valores y posee una seguridad básica en sí mismo y en el amor de su
familia. Un adolescente seguro y que ha aprendido a actuar de
acuerdo con sus propias decisiones y opciones y no según lo que
“hace la mayoría” se defenderá con éxito.
Una buena respuesta frente a este argumento es decirles: “Y tú, ¿qué
piensas tú? ¿Acaso siempre debes hacer lo que hace la mayoría aunque
a ti no te agrade y consideres que es incorrecto?”
- Probaré que soy un verdadero adulto
En realidad probará que ha madurado biológicamente, pero que le
falta la madurez humana para saber dominarse y ser dueño de sí
mismo. Este es uno de los objetivos más buscados por los
adolescentes, llegar a ser dueños de sí mismos, no necesitar que
nadie les diga lo que deben o pueden hacer. La clave es explicarles
que mientras ellos no demuestren su capacidad de dominio y control
personal, necesitarán que otros les guíen y marquen las pautas. Y
que una de las áreas en las que deben demostrar su madurez es el
dominio de los impulsos y tendencias sexuales. Un adulto es capaz de
decir NO cuando la situación lo requiere.
Podemos interpelarlos así: “Los hombres o mujeres verdaderamente
adultos son aquellos dueños de sí mismos que no se dejan llevar por
los impulsos del momento. Tú, ¿eres capaz de dominarte y decir no o
simplemente sigues a ciegas lo que tus hormonas te dicen?”
- Por mi culpa se excitó, debo ayudarle
Tal vez esta afirmación tenga algo de verdad; por eso es tan
importante enseñar a chicos y chicas el valor del pudor, de mantener
una conducta correcta y evitar actitudes, ropas, palabras y hábitos
que pueden ser excitantes para personas del sexo opuesto. De esta
forma estamos además previniendo posibles daños, muchos de los
ataques sexuales que sufren jóvenes, adolescentes y mujeres en
general tienen en parte origen en este tipo de comportamientos,
aunque no siempre de la víctima.
Aparte de lo que pueda tener de verdad, el que un chico o una chica
se sienta excitado implica necesariamente que deba recibir un
desahogo o salida a su excitación sexual. Él o ella también pueden y
deben aprender a controlarse y dominar sus impulsos. Son elementos
que ayudan a madurar y a fortalecer la voluntad y la capacidad de
autodominio. (Lo cual no significa que hay que exponerse tontamente
a situaciones que provoquen excitación para fortalecer la voluntad)
Una buena respuesta es: “Lo siento, tienes razón en sentirte
responsable por la excitación del otro u otra, pero esto no
significa que necesariamente debes darle una satisfacción sexual,
sino que debes cuidarte para no hacerlo nuevamente y demostrarle así
tu interés y cariño al evitarle nuevos malos ratos. Él o ella debe
comprender que no lo hiciste a propósito y ayudarte, haciéndote
comprender qué cosas no son adecuadas para que tú las hagas o digas
cuando estén juntas”.
- Presión o intimidación
Este argumento tiene mucha relación con aquél de “todo el mundo lo
hace” y con la amenaza de terminar la relación si no acepta. Hay que
hacer ver a la chica o chico que nadie puede obligarle a hacer algo
que no desea y que le hace sentir mal. En estos casos, puede darse
además un abuso de fuerza o de autoridad. La relación de confianza y
proximidad con los padres o un formador es muy importante. Los
adolescentes o jóvenes que se encuentran en una situación como esta,
se sienten verdaderamente presionados y temen decir lo que sucede
por las posibles represalias.
Es importante asegurarles que deben estar tranquilos, que nadie
tiene derecho a obligarles a mantener una relación sexual que no
desean; por el contrario, la ley los protege y ellos tienen derecho
a negarse y a buscar ayuda y protección. Hay que ser prudentes en
estos casos, pero nunca poner en duda lo que un adolescente dice.
- Curiosidad
Muchos adolescentes llegan a una relación sexual por curiosidad. Es
tanto lo que ven y escuchan en la televisión, el cine, las revistas,
de sus amigos; que desean vivirlo en primera persona. Esta es una de
las razones por las que es muy importante el diálogo y la
comunicación entre padres e hijos a lo largo de su desarrollo. Un
chico o chica que ha recibido de sus padres la información y la
educación necesaria, sabe que es algo hermoso sólo si se vive en el
momento y condiciones adecuadas y, por lo tanto, no se dejará llevar
por la curiosidad.
Es conveniente que los padres estén atentos para ir descubriendo las
dudas y los interrogantes que sus hijos se vayan haciendo en las
distintas edades; pero siempre recalcando la necesidad de respetar
el tiempo y la persona adecuadas.
- “Sexo Seguro”
Algunos grupos han acuñado el término de sexo seguro (que en inglés ya
ha sufrido una modificación, de “safe sex” a “safer sex”, ya que ha
resultado claro que no es seguro, por lo que intentan decir que es más
seguro).
Se utiliza para promover el uso de preservativos en las relaciones
sexuales diciendo que elimina los riesgos. Algo completamente falso
tanto para prevenir embarazos como las enfermedades de transmisión
sexual. Se sabe que en la realidad (es decir, considerando
imperfecciones en el uso) los preservativos fallan entre el 12 y el 36%
en la prevención de embarazos. Para evitar el contagio de SIDA, las
cifras son mucho más altas. Y esto es absolutamente obvio cuando se
considera que:
- el tamaño del virus del SIDA es 500 veces menor que el del
espermatozoide humano, pudiendo pasar por algún desperfecto de
fabricación (que han sido detectados en varios estudios)
- una mujer puede quedar embarazada 5 ó 6 días al mes, por lo que
sólo las fallas del preservativo en estos días son consideradas dentro
de esos 12 a 36%; pero puede infectarse de SIDA los 31 días del mes
- durante actos sexuales anales el preservativo se rompe o desliza
con mucha mayor frecuencia que en una relación vaginal. De hecho entre
los homosexuales de San Francisco, USA; en 1984 era positivo para SIDA
el 7%; después de siete años de “sexo seguro” la cifra llegó a 50%.
Es lamentable el resultado que está teniendo esta campaña entre los
jóvenes en los países en que el SIDA es una verdadera epidemia. La Dra.
Margaret Ogola, recordaba la ocasión en que tuvo que dar a un joven de
18 años el diagnóstico positivo para el SIDA. La respuesta del chico la
dejó furiosa, porque ella sabe cuán falsa es esta campaña. Él le dijo:
“Doctora, no es posible, he usado siempre preservativo”. ¿Cuántos habrá
en la misma situación?
Lo importante es hacerles ver a los adolescentes y jóvenes éstas y otras
mentiras utilizadas por los que desean promover el sexo libre y los
métodos anticonceptivos y el aborto. Son un enorme negocio en el que se
ganan millones de dólares. La forma más segura, más sana, sin secuelas
negativas y la más barata es la abstinencia y la castidad; pero no la
promueven porque no da dinero. Al final es de mayor interés llenarse el
bolsillo que la salud y la vida de millones de adolescentes.
Los están engañando y manipulando. Un joven o adolescente que se da
verdaderamente cuenta de esto y se convence... arrastrará muchos otros a
la vivencia de la sexualidad sana y humana adecuadas, es decir, la
castidad según el estado de vida.
Todo esto debe ser dicho con claridad y apelando a la inteligencia del
chico o de la chica. Una explicación científica y clara, con pruebas,
datos y cifras concretas puede demostrar a los jóvenes que la propaganda
que se hace de la libertad sexual (más bien libertinaje) es un engaño
que quiere sacar dinero a costa de su vida y salud. No se necesita ni
una fe concreta y real, ni valores morales; aunque claro que estos
ayudan y mucho a quien los posee. Pero el discurso debe ser hecho desde
el punto de vista de la salud y la verdad.
..................................................
1Madurez y sexualidad. Pedro Trevijano,
Ediciones Sígueme. Pág. 72 y ss.
2 Madurez y sexualidad. Pedro Trevijano,
Ediciones Sígueme. Pág. 72 y ss.
3Madurez y sexualidad. Pedro Trevijano,
Ediciones Sígueme. Pág. 72 y ss
4Madurez y sexualidad. Pedro Trevijano,
Ediciones Sígueme. Pág. 72 y ss.
|